"Fue un partido complicado, enredado por momento; no es excusa, pero el campo de juego no está bien, lo notan en los piques, nos pasó dos o tres veces".
El Vasco Arruabarrena nunca se muestra eufórico. Ni cuando su equipo gana, ni cuando empata: “Lo que me preocupa es que los jugadores terminen bien después de cada partido”, dijo el DT de Tigre.
El empate sin goles de la semana pasada ante Lanús, partido en el que los de Victoria merecieron mayor suerte, hizo que el triunfo del equipo del Vasco Arruabarrena ante Banfield sea festejado por los hinchas y los jugadores de manera eufórica, a diferencia del DT. “Hemos probado con varios sistemas y todo nos cuesta mucho”, fueron las primeras palabras del técnico ganador.
El técnico de Tigre tiene bien en claro cuál es el objetivo y por eso explicó qué es lo que a él le preocupa después de cada partido: “Todos meten y lo único que me preocupa es ver después de cada partido que todos estén bien. No hay jugador que no se mate por la pelota hasta el último minuto. Tenemos recambio, pero después tenemos que ver cómo terminaron algunos jugadores porque se brindan por completo”, elogió el Vasco a sus jugadores.
Con la victoria ante Banfield, el Matador llegó a los ocho puntos y se sumó al lote de equipos que están en los primeros puestos, pero el Vasco quiere mantener la calma con relación a esa tabla, sabiendo que la que más los va a exigir es la de los promedios. “Hay que sacar determinada cantidad de puntos para estar tranquilos. Es un año largo, si estamos bien en la tabla de campeonato estaremos mejor en la de los promedios, hay que ir partido a partido con tranquilidad”, fue su mensaje.
Fuente: www.ole.com.ar
Tigre se aprovechó del mal momento de Banfield, le ganó con un cabezazo de Echeverría y le provocó la quinta derrota seguida en el Apertura. Justo el día de la presentación de La Volpe como nuevo técnico del Taladro.
Comenzaron jugando un partido de ida vuelta, con Luna sorprendiendo con una chilena a los cinco minutos para Tigre. Guillermo y Eluchans se mostraban como los más peligrosos por el lado de Banfield que de a poco comenzó a manejar la pelota y arrinconó a Tigre. A los 11 llegó un zapatazo de Ferreyra que reventó el travesaño. Banfield estaba ordenado y jugaba bien. Los de Arruabarrena esperaban y buscaban salir en velocidad comandados por Morales buscando a Luna y Maggiolo, quienes tuvieron mucha movilidad. Pero cada vez que el enganche local se hacía de la pelota tenía dos jugadores del Taladro que no lo dejaban pensar. Los de Wensel buscaban armar juego asociado entre Guillermo y De Souza para habilitar a Laso y Ferreyra
A Tigre le costaba llegar en conjunto, entonces se vio obligado a probar desde afuera del área, o através de alguna jugada de pelota parada. Y el premio a lo ensayado llegó a los 32 minutos. Gastón Díaz con un tiro libre frontal al área puso la pelota en la cabeza de Echeverría que sin marcas venció a Lucchetti. El Taladro sintió el golpe, pero no mostró reacción alguna, sino que se mostró como entregado, a la espera de que se termine el primer tiempo para ver qué hacer en el segundo. El Matador justificó su victoria parcial desde el gol hasta el final de la primera parte porque tuvo un poco más el balón.
En el segundo tiempo Banfield se mostró inseguro, no hacía pie en la cancha, mientras que su rival jugaba con la tranquilidad del resultado a su favor. A los 11 minutos Maggiolo quedó mano a mano ante Lucchetti pero ganó el arquero. Para los de Victoria alcanzaba con mantener a Banfield lejos de su área, y al Taladro todo le costaba mucho. Hacerse del balón ya era una quimera, pensar en crear peligro, una utopía.
Dentro este panorama era sólo cuestión de adivinar cuando iba a convertir Tigre otro gol. Banfield recién se aproximó a los 21 minutos mediante Achucarro, quien ingresó el área por la izquierda le pegó al arco pero su remate se fue muy alto. Tigre respondió saliendo en velocidad, Luna se escapó por la izquierda, cruzó un pase para la entrada de Gastón Díaz por el centro, y cuando se aprestaba a patear, Barbaro lo derribó con un patadón dentro del área, era claro penal, pero el árbitro no cobró. Esta acción le dio esperanza a los visitantes que con desorden pero con ganas intentaron acercarse a Javier García. Los locales apostaron de lleno a una contra que les permitiera cerrar el partido y de esta forma el partido cobró en emoción y se hizo entretenido hasta el final. Buena victoria para los del Vasco Arruabarrena que suman y toman un poco de aire con relación al promedio. Difícil el momento en el que le toca asumir a La Volpe en un equipo que sumó su quinta derrota en fila y no convirtió un solo gol.
Fuente: Andres Garaviglia / www.ole.com.ar