Hasta el 4 de marzo continuarán las pruebas para jugadores de las divisiones juveniles en el Patronato de la Infancia, Ruta 27 y Salta de Benavidez:
>LUNES A VIERNES: 9 hs.- CAT.´91-´92-´93-´94-´95
>LUNES A VIERNES: 15 hs.-CAT.´96 y ´97
Hasta el 4 de marzo continuarán las pruebas para jugadores de las divisiones juveniles en el Patronato de la Infancia, Ruta 27 y Salta de Benavidez:
>LUNES A VIERNES: 9 hs.- CAT.´91-´92-´93-´94-´95
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ARSENAL 2
Javier Burrai; Aníbal Leguizamón Espínola, Walter Gómez, Cristián Cepeda y Federico Milo; Sena, Lucas Bossio, Juan Antonio Leguizamón y Gonzalo Menéndez; Matías Sierra y Gustavo Blanco Leschuk. DT: Carlos Ruíz
TIGRE 1
Luis Ardente; Joaquín Laso, Gonzalo Cabral, Cristian Trombetta y Guillermo Sánchez; Cristián Ivanobsky, Cristhián Britos, Kevin Itabel y Emiliano Ellacopulos; Cristián Bordacahar y Diego Ftacla.
Ingresaron: Emiliano Tabone por Bordacahar y Lucio Gómez por Ivanobsky.
Goles: Juan Leguizamón (A), Diego Ftacla-p-(T), Gonzalo Cabral-e/c-(A).
Info: Daniel Albornoz
Aunque el Marciano Ortiz definió el partido, Arsenal tiene los pies sobre la tierra: cubre y ocupa espacios de memoria, tiene toque y lastima adelante. Lisandro López había puesto el 1-0 ante Tigre, que todavía no aterriza...
A pie firme. Casi una marca registrada. Gustavo Alfaro organiza a Arsenal de una manera prolija, sin misterios. Y los futbolistas hacen contacto. Así de simple: 4-4-2, a ocupar espacios en defensa cuando la pelota la tiene el rival, a cubrirlos cuando se ataca para no dejar opciones de contraataque al adversario, toque seguro, casi siempre vertical. Así le ganó a Tigre: con claridad, sin demasiados peros.
Lisandro López peinó un lindo centro de Caffa para el 1-0 a los cinco minutos: desde entonces, la pelota fue de Arsenal, y detrás de ella corrió Tigre, sobre todo en los primeros 45 minutos. Pudo aumentar la ventaja el equipo de Sarandí, pero se encontró con Islas. Para colmo, a Román Martínez se le aflojó la lengua y fue expulsado antes del descanso.
Era cuestión de no dormirse y de definirlo: esas dos premisas debía tener Arsenal. No las cumplió. Se relajó. Y sufrió. Un poco, pero sufrió. Porque se sentía incómodo, ya no tenía la misma sintonía. Y entonces, Tigre se animaba. Hasta que en el final del encuentro, un derechazo desde afuera del Marciano Ortiz cerró la historia. Pero ganó bien Arsenal, más allá de todo.
Fuente: www.ole.clarin.com